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Infancia con derechos, pero aún en grave riesgo

Nov 20 2009

Por Thalif Deen

NUEVA YORK, 20 nov (IPS) – Al conmemorarse este viernes los 20 años de la Convención sobre los Derechos del Niño, funcionarios internacionales y expertos hacen un dramático llamado de alerta ante los cientos de millones de menores que aún siguen sometidos a violencia, abandono y abuso en todo el mundo.

El cumplimiento «de los derechos de niños, niñas y adolescentes está lejos de consagrarse», recalcó la directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Ann M. Veneman.

A pesar del enorme avance logrado, buena parte de la infancia todavía no cuenta con los servicios esenciales que les permita asegurar su supervivencia, es vulnerable a las enfermedades y la desnutrición, carece del acceso al agua y el saneamiento y no recibe enseñanza de calidad.

Muchos niños aún no viven en un contexto que les proteja de la violencia, el abuso, la explotación, la discriminación y el descuido, destacó Veneman.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) calcula que cada año la violencia afecta a entre 500 millones y 1.500 millones de niños, niñas y adolescentes.

«Los continentes de África, en especial la región subsahariana, y Asia, en particular el sur, tienen las mayores concentraciones de privación absoluta de los derechos de la infancia y exigirán una atención particular en los años venideros», agregó Veneman.

El informe de este año divulgado por Unicef hace un seguimiento sobre las repercusiones de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN). Desde su aprobación el 20 de noviembre de 1989 por la Asamblea General de la ONU, más de 70 países incorporaron códigos de protección a la infancia a sus legislaciones nacionales.

Un saldo positivo es que la mortandad de niños y niñas menores de cinco años pasó del entorno de 12,5 millones en 1990 a unos 8,8 millones en 2008.

También que aproximadamente 84 por ciento de los niños y niñas en edad escolar asisten a la enseñanza primaria, mientras se reduce la brecha de género en la matrícula.

El estudio agrega que se dieron pasos importantes para impedir que los niños sean incorporados a la milicia o sometidos a la prostitución o a la servidumbre doméstica.

Sin embargo, la investigación de Unicef pone énfasis en que niños y niñas siguen muriendo de causas prevenibles como neumonía, malaria, sarampión y desnutrición. «Eso es inaceptable», apuntó Veneman,

«Muchos de los niños nunca verán el interior de un aula, y millones carecen de la protección contra la violencia, el abuso, la explotación, la discriminación y el abandono», añadió, al marcar los graves problemas que afectan a la infancia mundial pese a los avances logrados en dos décadas.

La Convención, considerada la Carta Magna de los derechos de la infancia, comprende 54 artículos que responden a cuatro principios fundamentales: la no discriminación; el interés superior del niño; el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo; y el respeto por las opiniones de los niños y niñas.

Originalmente firmada por 140 gobiernos y en vigor desde septiembre de 1990, hoy ya fue ratificada por 193 países, con la excepción de Estados Unidos y Somalia. Pero Unicef señala que estos dos países demostraron interés en acelerar el proceso de ratificación.

Howard Davidson, de la American Bar Association (ABA), una organización voluntaria con sede en Washington que reúne a más de 400.000 abogados de Estados Unidos, señala que ese país ratificó los dos Protocolos Optativos de la Convención del Niño, incluido el que refiere a la explotación sexual de la infancia.

Desde entonces, la ley de Protección a las Víctimas de Trata y la ley de Protección eliminaron los obstáculos que impedían la judicialización de los casos en Estados Unidos y reforzaron las sanciones contra aquellas personas que abusan o explotan a los niños tanto dentro como afuera del país.

La legislación también mejora la asistencia a las víctimas. Por ejemplo, con programas especiales de visa para los inmigrantes menores de edad que son víctimas de trata, abuso, descuido y abandono de los padres.

Davidson, ante el Foro de Políticas Infantiles celebrado en Nueva York, dijo la semana pasada que muchos países de América Latina y del resto del mundo reconocen cada vez más la igualdad de derechos y responsabilidades de los padres ante el cuidado de sus hijos, lo que implica que se están adoptando reformas jurídicas para reconocer la paternidad fuera del matrimonio.

Para abordar específicamente la explotación sexual de los niños, muchos países elevaron la edad del consentimiento sexual, modificaron los códigos penales para incluir la explotación sexual de los menores de edad a través de la trata y la pornografía, y reforzaron las sanciones contra los abusadores sexuales.

Meg Gardinier, director de la organización Día de Oración y Acción para la Infancia, una iniciativa de Arigatou Internacional de Japón, una organización defensora de los derechos del niño, dijo a IPS que el tratado mejoró las vidas de los niños, sus familias y comunidades.

Los beneficios de la ratificación de la Convención son evidentes porque el tratado fomentó leyes, políticas y prácticas positivas en el plano nacional. «Brinda un apoyo y protección consistente a las familias para que puedan criar y contener a sus hijos», dijo Gardinier.

Es hora de que Estados Unidos se sume al resto del mundo en la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño, agregó.

Mientras, en una solicitud que coincide con el vigésimo aniversario de la Convención, la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por su sigla en inglés) pidió al secretario (ministro) de Defensa de ese país, Robert Gates, que actualice la información sobre los menores de edad que se encuentran bajo custodia militar en Iraq y Afganistán.

En una carta dirigida a Gates, la ACLU también pidió información sobre la política oficial de Washington referida al tratamiento, la detención y el proceso judicial de menores de edad y su cumplimiento del derecho internacional.

La carta asegura que, hasta mayo de 2008, las fuerzas militares estadounidenses mantenían en custodia a 513 niños iraquíes como «amenazas imperativas a la seguridad» y habían entregado a un número desconocido de niños a la custodia de ese país.

Hasta abril de 2008, aproximadamente 10 menores de edad eran retenidos en la prisión afgana de Bagram.

La ACLU dice que en mayo de 2008, el Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño analizó el cumplimiento de Washington del Protocolo Optativo sobre la Participación de Niños en Conflictos Armados, que Estados Unidos ratificó en 2002. Esa herramienta garantiza protecciones básicas a los ex combatientes infantiles.

El comité realizó una fuerte crítica sobre el historial de Estados Unidos en la detención y el tratamiento de menores de edad bajo custodia militar estadounidense en el exterior, y ofreció recomendaciones.

«Estados Unidos puede mejorar su posición en la comunidad internacional y liderar con el ejemplo al demostrar cumplimiento con las recomendaciones del comité relativas a los detenidos juveniles», dijo Jamil Dakwar, director del Programa de Derechos Humanos de la ACLU, en una declaración divulgada el jueves. (FIN/2009)