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Defensores de derechos humanos piden reserva a WikiLeaks

Dic 3 2010

Por William Fisher

NUEVA YORK, 3 dic (IPS) – Importantes organizaciones de derechos humanos de Estados Unidos temen que WikiLeaks ponga en riesgo la seguridad de activistas en países con regímenes represivos si revela información sobre ellos.

Human Rights Watch (HRW) y Human Rights First (HRF) consideraron un error que esa organización sin fines de lucro, dedicada a divulgar en su sitio web documentos filtrados con protección de sus fuentes, publique nombres de activistas y organizaciones que reciben apoyo del gobierno estadounidense.

La presidenta de HRF, Elisa Massimino, envió una carta al director de WikiLeaks, Julian Assange, varios días antes de que esa organización divulgara el domingo miles de comunicaciones diplomáticas secretas de Estados Unidos.

Massimino afirmó que publicar los nombres de «individuos u organizaciones en países represivos o autoritarios, como Irán, China, Rusia, Cuba, etcétera, sería extremadamente imprudente, ya que incrementaría el riesgo de persecución, encarcelamientos y violencia».

«Defensores de los derechos humanos en países represivos y autoritarios afrontan muchos peligros, ya que los gobiernos allí regularmente los acosan, maltratan y encarcelan», rezaba la carta.

Ser acusados de «recibir apoyo extranjero o de ‘cooperar’ con otros gobiernos» puede hacerlos «aun más vulnerables a ataques por parte de los gobiernos y sus agentes», alertó Massimino.

«Muchos activistas en países represivos tienen pocas opciones de respaldo financiero, ya que las vías para el apoyo interno son bloqueadas. Para protegerse del riesgo que supone la ayuda extranjera, muchos activistas la mantienen oculta», explicó.

«Apoyamos la libertad de expresión y la mayor transparencia en el gobierno. Sin embargo, (ante la posibilidad de) divulgar información en las circunstancias que describimos arriba, deberían considerarse los peligros reales para la salud y el bienestar de los activistas por los derechos humanos antes que los beneficios», añadió.

La presidenta de HRF instó a Assange a remover de los documentos que divulgue WikiLeaks cualquier información que pudiera permitir la identificación de los activistas.

Por su parte, el presidente del Centro para los Derechos Constitucionales, Michael Ratner, aseguró que «ningún nombre de los activistas por los derechos humanos ha sido revelado en ninguno de los documentos publicados por WikiLeaks, y ningún activista ha sido puesto en peligro».

«En la última divulgación, WikiLeaks sólo publicó cables que fueron revisados por las organizaciones de prensa, y en algunos casos editados» por éstas, dijo Ratner a IPS.

«Las organizaciones periodísticas mostraron (esos cables) al Pentágono y aceptaron algunas ediciones sugeridas por el gobierno. Estados Unidos antes afirmaba que la publicación de documentos podría poner en riesgo a las personas, pero ahora admite no tener conocimiento de nadie que haya muerto por divulgaciones previas», añadió.

Mientras, la cadena de noticias estadounidense CNN informó que el Departamento de Estado (cancillería) había ofrecido protección a activistas que pudieran estar en peligro si sus identidades eran reveladas en los cables diplomáticos difundidos por WikiLeaks.

Entre las medidas de protección se podría incluir una reubicación temporal de algunas personas, señaló esa cartera.

El portavoz del Departamento de Estado, P.J. Crowley, dijo que esa oficina se contactó con defensores de los derechos humanos en el mundo para alertarles sobre el riesgo de que cables diplomáticos divulgados por WikiLeaks contuvieran sus nombres o información sobre sus organizaciones.

«Tenemos gran preocupación», dijo Crowley. «Hay fuentes claramente identificadas en esos documentos, particularmente en estados autoritarios, que han hablado con nosotros y creemos que la divulgación de esos cables definitivamente pondrá vidas en riesgo. Hemos dado pasos para anticiparnos a esa publicación».

Crowley dijo que embajadas estadounidenses han estado en contacto con los activistas en riesgo.

«Hemos visto las ramificaciones negativas y a veces mortales para esos afganos identificados por trabajar o simpatizar con fuerzas internacionales», escribió HRF a Assange, según el diario The Wall Street Journal, que citó una fuente anónima.

«Instamos enérgicamente a sus voluntarios y a su personal a analizar todos los documentos para garantizar que aquellos que contengan información sean desechados o editados», añade la misiva. (FIN/2010)