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Los crímenes sexuales de Julian Assange

Dic 7 2010

Por Roberto Savio *

Este martes, el australiano Julian Assange, creador de WikiLeaks se entregó a las autoridades británicas, que lo mantendrán detenido hasta su próxima comparecencia, prevista para el 14 de diciembre, tras lo cual el Reino Unido deberá decidir si acoge la petición de extradición de un fiscal sueco.

Los medios informativos habían machacado durante varias semanas sobre los presuntos crímenes sexuales Assange, haciendo especial hincapié en que era buscado por la justicia sueca por violación y acoso sexual, acusaciones tan graves, que INTERPOL emitió un mandato de captura internacional con una urgencia bastante inusual.

Varios países se habían unido a la caza de un hombre descrito como criminal sexual, con un vigor sin precedentes. Desde Australia a Francia, el país que había intervenido para bloquear las tentativas de la justicia suiza y estadounidense para llevar a juicio al director de cine Roman Polanski, acusado de violar de una menor que posteriormente lo perdonó, en su época de Hollywood.

En este caso, lo curioso es que casi nadie ha intentado averiguar cuales son los crímenes sexuales del fundador de WikiLeaks, al que la derecha americana quiere que se le ejecute como traidor de la seguridad nacional, pese a que él no es estadounidense.

Fue seguramente casual que la búsqueda de Assange se intensificó cuando se produjo el anuncio que las próximas revelaciones de wikiLeaks serán sobre la corrupción y la falta de ética del sistema financiero norteamericano.

Assange ha declarado que tiene 5 mega bites de documentación que demostraría como un grande e importante banco americano ha usado técnicas y mecanismos que están al margen de lo permitido. Después que los gobiernos de Estados Unidos y de Europa han gastado mas de ocho billones de dólares para salvar el mecanismo financiero, esto es algo mucho más grave para el sistema que las confidencias recogidas y los juicios emitidos por los diplomáticos americanos sobre los países donde estén estacionados.

En buena medida, solo se demuestra que los que confidencian con los diplomáticos les dicen únicamente lo que ellos quieren escuchar, y que en ningún momento nadie ha emitido críticas o desacuerdos con los representantes del país que siente como su destino liderar y salvar al mundo.

WikiLieaks hasta ahora, solo ha servido para demostrar lo que todos sabíamos: que existe una hipocresía estructural entre lo que los países declaran y lo que piensan.

Fue esclarecedor el espectáculo extraordinario de una Hillary Clinton que convoca a la prensa en la ultima reunión de la OECD en Kazajstán, para declarar que Silvio Berlusconi es el mejor aliado de Estados Unidos (tras las criticas filtradas en WikiLeaks), lo que solo demuestra que declarar es fácil y no cuesta nada.

Una larga investigación revela que uno de los pocos diarios que ha indagado acerca las acusaciones de la justicia es el New York Times, que en esta materia se puede considerar, como casi siempre, un órgano informativo profesional.

Textualmente, el diario estadounidense escribe: Los fiscales suecos declararon hace dos semanas que una corte de Estocolmo aprobó su pedido para la detención de Mr. Assange, para responder sobre la sospecha de “ violación, molestia sexual, y coerción ilegal”, cargos que el ha negado categóricamente y que Wikileaks ha descrito como “juegos sucios” para castigarle por su trabajo. Hasta las apelaciones de mr. Assange para suspender la orden de captura, han sido sin éxito. Las acusaciones fueron hechas en contra de Mr. Assange después que el viajó a Suecia a mediados de agosto, y tuvo unas cortas relaciones con dos mujeres suecas. De acuerdo a los informes que ellas dieron a la policía y amigos, cada una de ellas tuvo encuentros sexuales consensuales con el Sr. Assange, que se transformaron en no consensuales. Una dijo que el Sr, Assange ignoró el pedido de parar cuando el condón se rompió. La otra dice que ella y el Sr. Assange empezaron un encuentro sexual usando un condón, pero que el Sr Assange no cumplió con su pedido de parar cuándo el condón no estaba mas en uso. El Sr, Assange dijo que los dos encuentros eran consensuales y pone en causa la veracidad de los relatos de las mujeres. En un país dónde el sexo se vive sin angustia y sentido de culpa, es razonable que una mujer mayor y consensual se sienta violada, si su pareja en la cama no la escucha.

Pero, convengamos que esta historia induce a algunas reflexiones: ¿Es lo mismo hablar de violación en este caso, y en el caso de que una mujer –que nunca es consensual — es violada en la calle o donde sea, tal como se consideran las violaciones en muchas partes del mundo? ¿Y como se va a hacer para saber lo que pasó realmente, si no hubo testigos, de lo que dos adultos conscientes hicieron en la intimidad de un dormitorio? ¿Que pasa, si estas dos mujeres actuaron por instigación de alguien? ¿Como se va a saber? Y todo esto, ¿Justifica la urgencia, el mandato internacional de INTERPOL?

No nos queda nada más que felicitarnos por la eficiencia de la justicia. Solo esperamos que esta misma eficiencia se use para los miles de casos criminales en los cuales la diosa vendada hasta ahora se ha demostrado muy lenta.

Muchos de estos procesos judiciales son bastante más serios y dramáticos que la ruptura de un condón y la incapacidad de parar de un Sr. Assange aparentemente descontrolado, y que de no haber sido así, no habrían existido problemas. Roma, 7 Dic. 2010

(*) Roberto Savio, fundador y presidente emérito de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS). Publisher de Othernews.