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Inmigrantes atrapados en la violencia

Mar 25 2011

Por Suad Hamada

MANAMA, 25 mar (IPS) – Trabajadores inmigrantes han quedado atrapados en medio de las protestas pro-democráticas y la represión de las fuerzas de seguridad en Bahrein.

«Los extranjeros somos atacados porque no abandonamos el país ni nos sumamos a la huelga general convocada por la oposición», dijo a IPS el indio Nastufi Sharma, quien trabaja en este país desde 1997.

«Para impedir que se fuera a trabajar, bloquearon las carreteras… Nosotros fuimos atacados», indicó.

Sharma no quiere abandonar Bahrein, aunque podría quedarse sin empleo si la situación se deteriora aun más.

Ocho trabajadores inmigrantes murieron y aproximadamente 48 resultaron heridos el 17 de este mes cuando el gobierno, con el apoyo de soldados enviados por otros países del Consejo de Cooperación del Golfo, lanzó una dura represión contra los manifestantes que bloqueaban las calles de Manama, capital financiera bahreiní.

El gobierno también declaró estado de emergencia por tres meses, implementado por las Fuerzas de Defensa Bahreiníes.

A pesar de eso, la mayoría de los inmigrantes no consideran abandonar el país y esperan que la situación se normalice. Su mayor temor es perder sus actuales empleos y no encontrar otros en sus naciones de origen.

El 13 de este mes, antes del comienzo de la violencia, el Comité de Apoyo a la Desobediencia Civil envió una carta a las embajadas recomendando que pidieran a sus ciudadanos abandonar el país de inmediato, y a la vez alertando que las carreteras que llevan al aeropuerto podrían no ser seguras. IPS obtuvo una copia de la misiva.

Muchos inmigrantes, en especial de Asia, obtienen trabajo en Bahrein gracias sus habilidades, y los empleadores los prefieren ya que les pueden pagar salarios más bajos. La mano de obra extranjera ha sido esencial para el crecimiento de este país del Golfo.

Los trabajadores inmigrantes representan casi la mitad de la población de Bahrein, de 1,2 millones de habitantes. Son también importantes para sus países de origen, ya que envían remesas a sus familias.

El primer ministro bahreiní Khalifa bin Salman Al Khalifa se reunió con los embajadores de Bangladesh, Filipinas, India y Pakistán para asegurarles que su gobierno quería proteger a todos los extranjeros.

Al Khalifa dijo que los inmigrantes eran muy necesarios para Bahrein, y subrayó que su seguridad y sus derechos laborales serían protegidos.

Hasta ahora se registraron cuatro muertos y alrededor de 40 heridos entre los inmigrantes pakistaníes, muchos de los cuales trabajan en la policía. Diez de los heridos se encuentran en condición crítica.

«En mi comunidad, que se estima está conformada por 65.000 pakistaníes, se reportó la muerte de un civil y tres policías. La mayoría de los ataques ocurrieron en Manama», dijo a IPS una fuente de la embajada de Pakistán.

Después de los ataques, la mayoría de los pakistaníes fueron evacuados a sitios más seguros como la localidad de Isa, donde fueron albergados en la Escuela Pakistaní y en el Club Pakistaní.

Serán reenviados a otros lugares pronto, adelantó la fuente. La embajada pakistaní no aconsejó a sus ciudadanos que abandonaran Bahrein.

Mientras, siete bangladesíes fueron hospitalizados, tres de los cuales murieron. En Bahrein viven 100.000 personas originarias de Bangladesh.

«La mayoría de nuestras víctimas fueron atacadas a mediados de marzo. No culpo a nadie. Creo que fueron atacadas al hallarse en medio de la violencia, por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado», dijo a IPS el embajador bangladesí Ali Akbar.

Para proteger a la comunidad, la embajada recomendó a sus ciudadanos permanecer neutrales en la crisis y evitar los lugares donde se desarrollan manifestaciones.

El embajador negó el caso informado por casi todos los medios locales de un sunita bangladesí atacado por chiitas.

Por su parte, el cónsul general honorario de Sri Lanka, P.B. Higgoda, confirmó que a los miembros de su comunidad tampoco se les aconsejó abandonar el país. Sin embargo, se adoptó una prohibición para que más srilankeses ingresen a Bahrein.

«No sé cuándo será levantada la prohibición», indicó Higgoda. Hay unos 14.000 srilankeses actualmente en Bahrein, de los cuales 3.500 son empleados domésticos.

No se reportaron ataques contra los inmigrantes originarios de Sri Lanka. Higgoda destacó que sus compatriotas siguen «las leyes y las órdenes» de Bahrein.

Mientras, el embajador de India, Mohan Kumar, informó a IPS que se les aconsejó a los inmigrantes indios «tomar cuidados extra y mantenerse en sus hogares por la noche». Un indio murió al quedar atrapado en fuego cruzado, y cinco recibieron heridas menores.

Los indios representan la mayor comunidad en Bahrein, con 350.000 personas, 70 por ciento de las cuales son peones agrícolas y trabajadores semi-calificados. «Al comienzo de la represión, aconsejamos a trabajadoras domésticas, niños y niñas que dejaran el país si temían por su seguridad», indicó Kumar.(FIN/2011)