General

Marketing radiactivo

Abr 1 2011

Jesús Maraña*

Con esa habilidad para el marketing más propia de una vendedora de Thermomix, Nicolas Sarkozy utilizó ayer su visita relámpago a Japón para lanzar otra de sus propuestas galácticas. En su calidad de presidente actual del G-20, el mandatario galo anunció la convocatoria de una reunión en mayo en París para plantear “una nueva regulación de las normas de seguridad nuclear a nivel mundial”.

A la vista de los antecedentes, la industria del ramo puede estar tranquila. Por muchas partículas radiactivas que sigan llegando a Cáceres desde Fukushima, no cabe esperar a corto plazo (ni medio…) que el solemne anuncio de Sarkozy llegue a convertirse en algo más que otro titular sonoro. Conviene recordar que se trata del mismo autor de la tan celebrada propuesta de “refundación del capitalismo”, de la cual ya no habla el G-20 ni en los pasillos. Ha sido también Sarkozy el máximo defensor (teórico) de la tasa para gravar las transacciones financieras internacionales, pero no se conoce un solo movimiento suyo que facilite su puesta en práctica.

A Sarkozy le interesaba ser el primer jefe de Estado en visitar Japón tras la catástrofe no sólo como gesto solidario de oportunismo político. Francia es el país con más centrales (58 reactores) y el debate suscitado por las fugas de Fukushima es un vendaval que recorre Europa. Si consigue poner el foco en la regulación de las normas de seguridad, Sarkozy evitará la discusión de fondo: energía nuclear, sí o no.01 abr 2011.

*Columnista, diario Público de Madrid