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El Minotauro mira a Italia y España

Jul 12 2011

Por Marco Schwartz*

A hora que tanto se habla de Grecia con motivo de la crisis de la deuda, convendría releer el relato mitológico del Minotauro, ese engendro mitad toro y mitad hombre que vivía en un laberinto en Creta y se alimentaba de carne humana. El apetito del monstruo era cada vez más voraz, lo que exigía el creciente sacrificio de víctimas, hasta que el príncipe ateniense Teseo logró ser introducido en el laberinto y lo mató.

Eso que se da en llamar “los mercados” guarda cierta similitud con el Minotauro, en el sentido de que se desenvuelve en un medio laberíntico, incomprensible para la mayoría de los mortales, y exige cada vez más sacrificios para saciar su hambre.

Ayer puso su mirada en Italia y España, provocando que la prima de riesgo de ambos países se disparara a niveles estratosféricos.

De poco han servido los numerosos sacrificios –económicos, laborales y sociales– que se han hecho para apaciguar al monstruo y por ninguna parte aparece el Teseo que consiga doblegarlo. En su lugar, lo que los ciudadanos europeos ven es a unos líderes políticos ateridos por la impotencia, incapaces de enfrentarse a la amenaza y tratando de aplacarla mediante nuevas y más onerosas ofrendas.

Como bien señala el catedrático Alberto Montero hoy en este diario, el fondo del problema es que “falta una autoridad política que hable con una sola voz”. Europa debe lanzar cuanto antes una señal potente de confianza en sí misma y ello pasa necesariamente por exhibir una firme determinación de avanzar, en el muy corto plazo, hacia una mayor unión política.

Una unión que permita, por ejemplo, crear una agencia europea de rating o impulsar los bonos europeos como apoyo a los estados. 12.07.2011

*Columnista, jefe de opinion en diario Público de Madrid