General

Un llamado a acortar distancias entre América Latina e India

Dic 14 2012

Alicia Tagle – El Mercurio
La «Vieja India» sigue existiendo. La de la pobreza que imperó en las décadas posteriores a su independencia, la de la Madre Teresa de Calcuta, la del encantador de serpientes.

Pero en el país donde dicen que «conviven varios siglos al mismo tiempo», una «Nueva India» surge de manera paralela, con Bollywood, tecnologías de la información, potencia espacial y nuclear. Y quiere opacar la percepción de «vieja» que parte del mundo sostiene sobre una nación que ha logrado un alto crecimiento económico durante los últimos 20 años y que para 2030 desplazará a China como la más poblada del planeta.

Así lo plantea Jorge Heine, quien fue embajador de Chile en Nueva Delhi entre 2003 y 2007, y que esta semana lanzó su libro «La Nueva India» (El Mercurio-Aguilar, 2012).

«Es esencial entender a la India, cuando se dice que el siglo XXI es el siglo de Asia; es decir, el siglo de China y de la India», comenta a «El Mercurio».

En 255 páginas, revela desde una perspectiva personal el «milagro indio», impulsado principalmente por la demanda interna, en el país-continente donde el capital básico es el conocimiento.

Describe a la «democracia más grande del mundo», que para las elecciones de 2004 -de las que fue testigo- tenía 670 millones de electores, en una sociedad con 18 idiomas oficiales, gran variedad de religiones y decenas de grupos étnicos.

Pero advierte de la importancia de un mayor acercamiento entre India y América Latina, cuyas relaciones desde los años 90 han sufrido una «explosión» y se intensifican aún más.

Hace dos décadas el comercio entre la región y la India era de 500 millones de dólares y el año pasado de 25 mil millones de dólares. Explica que si bien son cifras todavía mucho menores a las del comercio con China -que ha acaparado la atención de los mercados-, está creciendo a tasas muy aceleradas y se espera que llegue a los 70 mil millones de dólares para 2015.

«Los gobiernos y las empresas se han dado cuenta de que aquellos que ignoran a la India pagan un alto costo de oportunidad», asegura el abogado y cientista político.

La distancia que, junto con el lenguaje, fue un obstáculo para las relaciones entre la región y la India ya no es un impedimento para estrechar lazos. Heine explica que «en 2007, Chile exportó más a la India que Pakistán o Bangladesh, países vecinos y con 150 millones de habitantes».

Hoy, la principal limitación es de carácter mental, plantea el autor, y agrega que es necesario sortear la lejanía y las diferencias para aprovechar las oportunidades que ofrece la «Nueva India» al mundo. (dic.2012)

admin