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Grecia: democracia anulada

Jul 14 2015

Editorial – La Jornada de México

Luego de 17 horas de negociaciones con los jefes de gobierno de los países que comparten la moneda común europea, el primer ministro griego Alexis Tsipras aceptó la imposición de medidas draconianas que anulan la soberanía griega, a cambio de un acuerdo para la búsqueda de un nuevo plan de rescate por 86 mil millones de euros. El parlamento griego tiene hasta el miércoles para aprobar todas las reformas comprometidas por Tsipras, entre las que se incluyen exigencias rechazadas de manera contundente por la población en el referendo del domingo 5 de julio: aumento de impuestos regresivos, limitación del sistema de pensiones, privatización de bienes públicos estratégicos e involucramiento del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Por si fuera poco, la soberanía griega quedará abolida de facto, por disposiciones como la incapacidad del país de votar reformas sin la previa aprobación de los acreedores, y la cesión de activos estatales a un fondo de cobertura fuera del control gubernamental.

Es necesario puntualizar que el gigantesco préstamo negociado por el gobierno griego no representa un rescate de su economía ni está destinado a mejorar las precarias condiciones de vida de una población con más de un cuarto de sus habitantes en el desempleo, pues el dinero será usado casi íntegramente para cubrir las deudas con los acreedores. Es decir, Alemania y otros países prestarán capital que cobrarán los bancos alemanes, franceses e italianos pero será pagado por Grecia mediante recortes brutales a su presupuesto, tal como sucedió en los dos “rescates” anteriores. Además, en las negociaciones no se contempló la posibilidad de una condonación de la deuda, pese a que existe un reconocimiento generalizado de que ésta resulta impagable, aun si Grecia se sometiera por completo a los dictados de sus acreedores.

En este complicado escenario el presidente de la Comisión Europea –el órgano ejecutivo de la Unión Europea–, Jean-Claude Juncker, sostuvo que las condiciones impuestas a Grecia constituyen “un arreglo típico de Europa”; por contraste, para muchos observadores es claro que el nuevo plan de “rescate” griego atenta contra el proyecto continental. El premio Nobel Paul Krugman, entusiasta de la integración europea pero crítico de la manera en que se ha manejado la crisis, ha sido tajante al señalar que las exigencias de Alemania tienen todos los visos de una venganza política más que de una solución económica, y ha afirmado que el caso griego demuestra que “ser miembro de la eurozona significa que los acreedores pueden destruir tu economía si te sales del guión”. Reputados economistas, como el propio Krugman y el también Nobel Joseph Stiglitz, han señalado de manera reiterada que esta política de austeridad provoca estancamiento económico y desempleo, privando a las naciones en dificultades de recursos que les permitan hacer frente a sus compromisos y financiar su desarrollo.

Como era de esperarse, el viraje en las posturas soberanistas y radicales del gobierno griego y su virtual sometimiento al nuevo plan de “rescate” –indistinguible del que había sido rechazado por la población helena, por su carácter lesivo contra los ciudadanos más desfavorecidos– ya está causando fracturas dentro del gobernante partido Syriza. Debe recordarse que esta fuerza de izquierda alcanzó el poder precisamente por su oposición a la política de austeridad impuesta bajo presión de la canciller alemana Angela Merkel. El pasado viernes, cuando se votó un primer paquete de reformas, varios diputados de la referida coalición de izquierda se ausentaron, abstuvieron o votaron en contra; paradójicamente, la propuesta de Tsipras recibió los votos de la oposición, encabezada por los partidos tradicionales Nueva Democracia (conservador) y Socialista Panhelénico (socialdemócrata). Ahora la inestabilidad interna es inminente: miles de ciudadanos protestan contra lo que consideran una traición del gobierno, mientras el ministro del Trabajo, Panos Skurletis, advirtió que debe convocarse a nuevas elecciones este año.

Pero más allá de las dificultades que pueda tener un gobierno en el que se habían depositado enormes expectativas, es preocupante la constatación de que los poderes fácticos constituyen cuentan con capacidad para imponer límites a las elecciones democráticas y los procesos soberanos, hasta el punto de anularlos. Una vez más, las decisiones de los grandes capitales se imponen a las necesidades y voluntades de millones de seres humanos, en una lógica depredadora de la que ninguna nación parece estar a salvo.

Anexos:

1. Reacciones sobre el “acuerdo” impuesto a Grecia por el Eurogrupo

Politika, Chile

La encerrona que le hicieron a Tsipras y el «acuerdo» impuesto con una pistola en su sien generan una ola de rechazo. ¿Rehusará Grecia la humillación? En todo caso la prensa mundial se muestra escandalizada…

“Este texto es un catálogo de crueldades” – Der Spiegel, diario alemán, lunes 13 de julio

“Incluso si Ud. cree que Tsipras es un idiota incompetente, aún si Ud. desea ardientemente evacuar a Syriza –su partido– del poder, y aún si Ud. es favorable a la perspectiva de sacar a esos griegos molestos fuera de la zona euro, incluso en ese caso, la lista de exigencias del Eurogrupo es una pura locura.” – Paul Krugman, premio Nobel de economía, New York Times

“El proyecto europeo acaba de sufrir un golpe terrible, y aún fatal. Piense Ud. lo que piense de Syriza o Grecia, no son los griegos los que dieron ese golpe.” –
Paul Krugman, premio Nobel de economía, New York Times

Las proposiciones del Eurogrupo son claramente un golpe de Estado. “En los hechos, el acuerdo encarna toda la significación del proyecto europeo: la conformidad y, para todos aquellos a quienes la conformidad no les conviene, la agonía”. “Estamos frente a la crueldad de una divisa a dimensión única, que conduciría necesariamente a la agonía los países cuyas economías, amarradas a las tasas de interés alemanas, se hundieron. Esta dependencia creó una burbuja inmobiliaria en España y en Irlanda, y déficits masivos en Grecia. Cuando estalla la burbuja, todo el poder bascula hacia Alemania, que es la única que tiene el poder y el dinero para arreglar las cosas”. Nelson Fraser, redactor en jefe del semanario británico The Spectator

“La arrogancia desmesurada de los dirigentes europeos, que piensan que pueden dar vuelta la política interior de un país, te deja sin aire”. En cuanto a las decisiones que esos políticos “consideran apropiadas”, son derechamente raras. “Así, el proyecto de documento que el Eurogrupo preparó [el 12 de julio] en vista de la cumbre de jefes de Estado, contiene, entre otras, una exigencia particular para mejorar la competencia entre las… panaderías!” – Martin Sandbu, periodista económico del Financial Times

“Ningún líder de ningún país, en cualquier latitud del globo que sea, podría aceptar la humillación de las horcas caudinas que los Estados del Norte (apoyados por algunos mediterráneos como España) quieren imponerle a Grecia.» – Editorial del semanario italiano L’Espresso

“Cayó Atenas. Berlín tomó el poder”. “Capitulación en tiempo de paz” – Respekt, semanario de Praga, República Checa

2. La crisis griega

Página12, Argentina

El papa Francisco respaldó al actual gobierno griego encabezado por Alexis Tsipras en la negociación con los países de la Eurozona y trasladó la responsabilidad de la crisis a los anteriores mandatarios helenos. “Los gobernantes griegos que llevaron al país a esa situación de deuda internacional tienen una responsabilidad y el nuevo gobierno griego comenzó una revisión justa”, señaló el jefe de la Iglesia Católica. “Si una empresa puede hacer una declaración de bancarrota, ¿por qué un país no puede hacerlo?”, fue la pregunta que Francisco formuló sobre la situación en Grecia, en ocasión del contacto que mantuvo con los periodistas en el avión que lo llevó de regreso a Roma tras su gira por la región.

Consultado sobre la crisis que atraviesa el país heleno, uno de los primeros ejes que los periodistas abordaron en sus preguntas, Francisco advirtió acerca de cargar las tintas sobre uno solo de los sectores en pugna que negociaron en el marco de la crisis griega y tuvo una opinión favorable respecto del gobierno del primer ministro Tsipras, del partido Syriza. “No entiendo mucho de esto, pero sería fácil decir: la culpa es sólo de uno”, opinó el religioso en declaraciones difundidas ayer por Radio Vaticano. La gira sudamericana papal incluyó escalas en Ecuador, Bolivia y Paraguay. “Los gobernantes que endeudaron internacionalmente a Grecia también tienen una responsabilidad”, afirmó el líder religioso.

“Con el nuevo gobierno griego iniciaron una corrección que creo está bastante bien”, analizó Bergoglio. Aunque el Papa confesó no saber demasiado sobre el tema y dijo que la economía le provocaba alergia, porque lo hacía recordar al momento cuando trabajaba su padre, que era contable, y que cuando no terminaba con su trabajo en la planta lo llevaba a casa sábados y domingos, valoró los primeros pasos del gobierno de Tsipras. “Espero encuentren una forma de solucionar la crisis griega y también un sistema de monitoreo para que otros países no caigan en el mismo problema, y esto nos permita avanzar, porque el camino de los préstamos y las deudas no tiene fin”, opinó el pontífice. Tsipras, que como ex comunista es ateo, tuvo una audiencia privada con el Papa cuando aún era líder de la oposición, en septiembre.

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