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PABLO PIACENTINI NOS HA DEJADO

 Por Roberto Savio

Con la discreción y la tranquilidad que lo han acompañado toda la vida, Pablo nos ha dejado en su sueño. Los efectos colaterales de los tratamientos en contra de un tumor, lo habían dejado con limitadas capacidades. Ha sido para su familia y sus amigos sumamente triste ver como un intelectual lleno de curiosidades y de iniciativa, se había progresivamente retirado en si mismo.

 

Se debe en buena medida a Pablo  la creación de la Roman Press Service en 1961, de la cual nace la Inter Press Service en 1964. En esa época  yo colaboraba con

Il Popolo, en cierta medida el diario del gobierno. Yo había seguido en 1960  el Congreso del Partido Comunista de la Republica Democrática Alemana, en el cual los delegados abuchearon al delegado chino, abriendo así públicamente la confrontación  entre Moscú y Bejing. Kruscev no aceptó darme una entrevista  sobre el futuro de esta confrontación. Convencí a Il Popolo a comprarme una serie de artículos visitando los mas importantes PC de África, Asia y América Latina, para ver donde iba la internacional comunista.

 

Durante este viaje, me di cuenta que la división entre la URSS y la República China, era parte de algo más estructural: la división entre países industrializados y los que estaban todavía en una fase agrícola. O sea, la división Norte-Sur.

 

Estos temas eran completamente desconocidos en el debate político, y con contados especialistas que escribían ensayos para ellos mismos.  Concluía  mi trabajo con un llamado a crear un agencia de prensa, que redujera el gap norte-sur, y creara conciencia de que el el mundo estaba cambiando.

 

Yo tenía un departamento de soltero en el centro de la vieja Roma, porque mis papeles, en una familia  de músicos eran considerados esotéricos, y usado como  papel. En este departamento, un día toca el timbre, y entra un joven argentino flaco y distinguido, que estaba cursando una maestría de ciencias políticas en Italia, Pablo Piacentini. Y procede a informarme que ha leído mi llamado para hacer una agencia de prensa dedicada a reducir el gap informativo, y que ha venido para empezar este trabajo. Visita la casa, descubre que hay  dos cuartos de huéspedes y me comunica que uno era más que suficiente, y que vaciara el otro, que iba a ser  la sede de la nueva agencia. Todas mis observaciones que no era posible crear una agencia sin capitales, fueron consideradas un reflejo burocrático. Vamos a crear la agencia, y cuando tengamos papel sellado va a ser mucho más fácil conseguir dinero…este desafío me acompañó durante las cuatro décadas que fui director de IPS…

 

Pablo hacía parte de una asociación de estudiantes latinoamericanos. El designó los corresponsales en cada país de América Latina, y pasaba sus días editando el material que llegaba, que con gran dificultad hubiera sido utilizable. La agencia tenía que tener  un periodista italiano colegiado como director. Y así me encontré montado en un tigre, de la cual no podía desmontar. Y cuando en el febrero de 1964 transformamos esta pequeña empresa en una cooperativa internacional de periodistas, Pablo tomó el cargo de director para América Latina, y me dejó a caballo del tigre…

 

Con su traslado a la central regional de Santiago de Chile, Pablo asumió un papel importante en América Latina. Creó, entre otras cosas, los Cuadernos del Tercer Mundo, que fue un referente sin rivales en el debate sobre las relaciones internacionales. Es con  los Cuadernos que se formó una generación de jóvenes profesionales e intelectuales en los años 70. Y Pablo se transformó en un punto de referencia para dos generaciones…

 

El secreto del éxito de Pablo no era solo su trabajo intelectual. Era su carácter y su personalidad, que conquistaban a todos, al punto que no recuerdo un enemigo de Pablo. Siempre fue un hombre de extraordinaria lealtad, a veces explotada  y sin resistencia por él. Cuando yo salí de IPS,  su figura y su historia eran elementos que daban una  extraordinaria legitimidad, y él se consideraba al servicio de la institución. Nunca reclamó cargos, y siempre aceptó jugar un papel humilde, y de modesto nivel económico.

 

Pablo fue un caballero de otra época, siempre generoso y a disposición de los demás , con su sutil ironía, su humor positivo, con una gran capacidad de trabajo. Con él  para mí desaparece no solo uno de mis más antiguos amigos, sino  mucho más: una capacidad de ideal y de compromiso, hoy en vías de desaparición. Una voz de la intellighentsia latinoamericana, respetada por todos. De alguna manera me alegro que se haya ido antes de que el fenómeno Trump y sus aliados  sigan destruyendo los ideales de cooperación internacional, de respeto por el  hombre, y de ver la paz y el derecho internacional como las bases de las relaciones internacionales. Pablo ha luchado toda su vida para un mundo mejor basado en estos valores. Lo veo irse como un hidalgo encima de un caballo blanco, y que guarda intactos su optimismo, su generosidad, su fe en el ser humano, mientras sombras y personajes inaceptables, para los valores de Pablo, están tomando siempre más poder. Descansa Pablo, porque el mundo que nos dejaste tiene todavía tus valores.  Y tus amigos seguiremos  tu lucha.

 

Anexo, algunas  reacciones:

 

Federico Fasano:  Salud Pablo Piacentini. Como decían los romanos, no has durado, has vivido.

Gracias por todo lo que has hecho. Mientras te recordemos seguirás con nosotros. Yo soy uno de los que no te olvidaré. Gracias.

 

Phil Harris: I am very sad to learn that Pablo is no longer with us. We had our ups and downs over the years, but I always had great respect for Pablo, the co-founder of IPS as a real alternative. His death surely merited more than a side box on the IPS site! Cheers, Phil

 

Fernando Molina:   Hola Roberto, tantos años. Por Beatriz Bissio me entero de la muerte de Pablo, buena persona, enorme periodista, entrañable amigo, que compartió contigo la gran cruzada de IPS. Con cada amigo que se va nos queda esa horrible orfandad, pero también los entrañables recuerdos de la vida y las luchas compartidas. Recibe un amistoso y fraternal abrazo de Fernando Molina

Gustavo González R. :   Estimado Roberto,
Con mucho dolor y emoción he leido su texto sobre Pablo Piacentini. Una
pérdida irreparable, que duele en lo más hondo. Con la muerte de Pablo
se va una parte fundamental de la historia de IPS, revestida en su caso
por la modestia y la dedicación sincera a una causa. Un caballero, como
usted bien dice, tal vez a la antigua, cuando se luchaba por ideales,
sin buscar recompensas de conveniencia.

Lo acompaño sinceramente en su dolor.

 
Eduardo Estévez Martín :  Roberto: recibe, junto a los amigos de IPS y la familia de Pablo, mis sentidas condolencias, por la partida física del que sin duda fuera un gran comunicador y factor fundamental en la fundación de IPS junto con vos con  esa virtud que señalas: la humildad, virtud de los mejores.!!!!

Un fuerte abrazo

 

Fernando Reyes Matta: Querido Roberto, querida Beatriz, queridos todos:

Pasa así, cuando se va un gran amigo metido en el corazón y el recuerdo de muchos se producen los encuentros y los abrazos. Y aquí estamos, mirando que los años más para nada significan menos sueños. Por el contrario, ahí vamos con ellos porque cada tanto la vida nos ha juntado, nos ha llevado a esa danza que algunos llaman utopías y nosotros nombramos verdero modo de vivir. Todo esto hoy se lo debemos a Pablo. Y entonces lo recuerdo por Santiago, lo recuerdo allá en Roma donde aprendí a saber como uno podía hablar horas y horas de nuestra historia latinoamericana mientras avanzaba la noche. Pulcro en los textos y en la edición, que no es poco, exigente en los enfoques temáticos para mostrar lo otro.

 

Y si lo veo a él, también asoman, querida Beatriz, nuestros recuerdos allá en México y también por Rio de Janeiro, donde tu y Neiva no soltaban el timón de esas páginas que ahora anuncias rescatables para siempre en sitio digital. Ojalá sea así porque ellas hablan de una época magnífica, donde tal vez caminamos fuera de la realidad, pero nunca fuera de la honestidad con los valores asumidos.

 

Un abrazo grande a todos en homenaje a Pablo, un recuerdo con mucha emoción. Fernando

 

Beatriz Bissio : Querido Roberto, Lloré mucho hoy la muerte de Pablo… amigo entrañable, compañero de luchas y de ideales, de sueños, tristezas y alegrías.

 

Constaté que soy la única «sobreviviente» del pequeñito grupo de soñadores que fundó «Cuadernos del Tercer Mundo», en 1974, en Buenos Aires… ya se habían ido Julia («Chiquita») Constenla y Neiva Moreira. Ahora Pablo!
Gracias por tu hermoso texto. Nos brinda preciosos detalles, que yo desconocía, de la fundación de IPS…
Exactamente ese Pablo que describes es el que se juntó al sueño de Neiva de lanzar una revista que diera voz a los que no suelen tenerla, a los pueblos que luchan, a las minorias… Juntos transformaron el sueño en realidad, con amigos y colaboradores que se fueron juntando, desde tantas latitudes diferentes…

 

No alcancé a contarle a Pablo que estamos iniciando – con colegas y amigos de tres universidades públicas de Río de Janeiro y mucho esfuerzo –  la digitalización de Cuadernos del Tercer Mundo, un proyecto por el que he venido luchando desde que tuve que cerrar la editora, en 2005.
Cuando hagamos el lanzamiento del sitio web en el que planeamos disponibilizar todo el material, sin duda le rendiremos un homenaje a Pablo, así como a Julia y a Neiva.
Esta pequeña victoria, la digitalización de la revista para colocar todo ese acervo online, me ha motivado (como también lo han hecho mis alumnos), a escribir una reflexión sobre la experiencia de Cuadernos del Tercer Mundo. Deseo hacerlo colocando esa experiencia en el contexto de la lucha más amplia, por una comunicación comprometida con las grandes causas, recuperando las propuestas de la Comisión MacBride y los debates pioneros en el Movimiento de Países No Alineados, cuando surge la bandera del Nuevo Orden Informativo Internacional.
Espero empezar ese proyecto en breve. Si efectivamente logro ponerlo en marcha, me gustaría tener la oportunidad de profundizar tu reflexión sobre los orígenes y la actuación de IPS.

Recibe mi abrazo, Beatriz Bissio

 
Raquel Martínez Gómez López: Siento la pérdida. Gracias por el texto Roberto.Y dispuesta para seguir esta batalla por una comunicación más participativa, democrática y plural. Así que sigamos la estela dejada con una visión global, e intentando hacer frente a los retos medioambientales, de cultura de paz, de igualdad entre los géneros…Un abrazo desde la Sierra de Madrid. Raquel

 

Marta Benavides: BUENOS DIAS.. YO?  AGRADECIENDO ESTAR EN ESTE CIRCULO DE COMPAS.. .. Y AGREDECIENDO A LA VIDA Q NOS DA TANTO.. CREO QUE NO CONOZCO A MUCHOS DE USTEDES PERSONALMENTE.. . PERO SI AL QUERIDO ROBERTO SAVIO.. Q ME REGALA LA OPORTUNIDAD DE APRECIARLES Y AGRADECERLES POR TODO Y TANTO Q AUN EN MOMENTOS COMO ESTOS USTEDES NOS DAN A LA COMUNIDAD LATINOAMERICANA Y LATINOAMERICANISTA.. ABRAZOS.. marta — el salvador

 

Aram Aharonian: Se nos” fue un grande del periodismo latinoamericano. Como bien lo señaló Roberto Savio, se fue “con la discreción y la tranquilidad que lo han acompañado toda la vida”. Rara avis en un mundillo de egos, Pablo Piacentini fue un periodista jugado con una América latina libre, soberana, justa.

Lo conocí cuando escribía para la revista (argentina) Panorama y nos sorprendía (del otro lado del charco color león) con sus entrevistas y análisis, acercándonos a muchos de los hechos y personajes que no tenían cabida en la gran prensa (hegemónica), salvo, quizá, en aquel semanario (Marcha) que dirigía Carlos Quijano.

Me encontré con él un mediodía de agosto de 1973 en un Buenos Aires que ya tenía la revista Crisis (dirigida por Eduardo Galeano), convocado para la puesta en marcha del diario Noticias, sentado junto a otros “próceres” como Juan Gelman, Paco Urondo, Cogote Bonasso, Rodolfo Walsh, Pablo Giussani, Oscar Smoje en un mesón que ocupaba casi toda la oficina de la calle Piedras 735.

A PP se le había encomendado dirigir una de las secciones más importantes del diario, la internacional, con el cometido de prestar atención a las venas abiertas de nuestro continente, de visibilizar el surgente Movimiento de Países No Alineados y la brecha entre el norte desarrollado y la periferia. Traía en sus espaldas una nutrida experiencia como cofundador (1964) con Savio de Inter Press Service.

Para la sección Internacionales de Noticias “reclutó” al ex senador uruguayo Zelmar Michelini (secuestrado y asesinado en Buenos Aires), entre otros. Y desde Montevideo donde estaba exiliado llegaron el maranhense Neiva Moreira y su compañera (y traductora oral) Beatriz Bissio (con quienes ya habíamos trabajado en el diario Ahora en Montevideo), para darle vida a los memorables Cuadernos del Tercer Mundo, con el apoyo de Julia Chiquita Constela, esposa del “otro Pablo”, Giussani, quien cuando la dictadura emigrara a Italia para sumarse a IPS.

Pablo fue un profesional en el más extenso significado de la palabra: sólido intelectualmente, conocedor de la cambiante realidad, comprometido, optimista, humilde, leal, de humor sutil en su diario intercambio con Zelmar, Paco, Juan. No extraña que no aparezca entre los grandes hacedores de Noticias: no estaba para la figuración ni la adoración.

La última vez que lo ví, ya deteriorado por su enfermedad, fue en las oficinas de via Panisperna, en Roma. Vale la pena que estas nuevas generaciones bucearan un poco en las páginas internacionales de Noticias (también de Panorama) para conocer el trabajo (y la ética profesional) de un periodista y un hombre que se ganó el respeto de todos.

 

Juan Somavia: Querido Roberto, Gracias por recordar a Pablo en la belleza de sus múltiples dimensiones, de recordarnos la riqueza del ser humano y la garra del profesional, de situarlo de manera tan vivida en esa maravillosa y hermosa lucha  a la que nos convocó IPS…de alguna manera se me revuelve el alma de recuerdos, momentos, circunstancias en que sencillamente le echábamos para adelante con la convicción de la causa justa en tantos proyectos complementarios….y si, Pablo en el corazón de las cosas con esa presencia siempre discreta y esa enorme fuerza en las ideas….

 

Y gracias Roberto por este raconto, por seguir siendo el espíritu convocante, el corazón articulador, el testigo central de las distintas maneras en que tus destinatarios en momentos diversos compartimos un mismo destino….y claro, como no recordar a Cuadernos y el ILET en México con Beatriz, Neiva y Fernando y el apoyo mexicano a IPS; Roma y  el Directorio del IPS con Valdés a la cabeza; la cobertura de las grandes Conferencias de NU; la Comision Mcbride, en fin, esa disposición  llena de energía, valores, atrevimiento y convicciones de esa época con que yo creo tenemos que enfrentar las realidades de hoy.

 

Gracias Pablo por estimular con tu vida estas reflexiones y testimonios de tantos amigos compañeros de ruta….Juan

 

Mario Dujisin: En una oportunidad, alguien que dijo a Savio “usted como padre de IPS…” , fue rápidamente interrumpido y corregido por Il Direttore : “Yo no soy el padre de IPS. Yo soy la madre. Piacentini es el verdadero padre de la agencia”.

 

Los periodistas que entramos a la agencia a mediados de la década de los 70, tuvimos la suerte de tener como jefes de redacción a profesionales del calibre de Juan Gelman primero y más tarde la  dupla de los Pablos, Piacentini y Giussani. Fue un gran privilegio profesional y humano, irrepetible.

 

Había conocido a Pablo unos años antes, en La Moneda, donde yo era responsable de la información internacional y prensa extranjera. Tres periodistas extranjeros, tenían acceso directo al presidente, sin necesidad de pasar por nuestro departamento, sino solo por la secretaría  de prensa, para ser recibidos por Allende. Uno de ellos Pablo.

 

Sin embargo, no recuerdo ni una de las  veces que nos visitó, que no haya pasado por mi oficina, pese a que por su relación privilegiada con Allende no lo necesitaba y en la estructura del gobierno, yo era un “don nadie”. Esa característica retrata  fielmente a Pablo: un señor en el más vasto sentido de la palabra, incapaz de ofender a nadie, elegante y culto, a quien yo llamaba “il Duca”.

 

Hace casi dos meses escribí un artículo sobre la muerte de Mário Soares, cuyo título me lo voy a auto plagiar en este caso: “Pablo ha muerto. Viva Pablo”. Lisboa, 02.03.2017

 

Ramesh Jaura : Dear Roberto, Pablo: Yes, I saw a box on IPS website a few minutes ago. It’s always a loss when someone with whom one was acquainted over decades passes away. But I think death has liberated Pablo from long years of suffering.

 

 

Stefano Rossi: Gracias Camilla por enviarme las palabras de Savio.

 

Con ellas que me interpretan en el retrato de Pablo, lo lloro …

 

y lo recuerdo… en particular, en una noche que nos visitó en Amelia, en la casa colonica que compartíamos las familias Gazitua y Rossi.

 

Allí, en esa casa tan fría, en la que, en una pieza, que habíamos dejado como freezer, albergamos un cerdito colgado de una viga, esperando su sacrificio…

 

llegó Pablo a brindar y pasar la noche de año nuevo junto a nuestras familias, vestido impecablemente, cual caballero de otros tiempos, de terno y corbata, y si bien no recuerdo, es muy probable que cuál hidalgo que era, lo haya hecho  montando el caballo blanco que recuerda Roberto, con unos vinos de primera selección…

 

su presencia delicada y su conversación tranquila, sin aspavientos, sin protocolos, acompañado de su inteligencia cultivada y cuidada distancia …

 

lloro su partida y brindo por el y su recuerdo !!! Stefano

 

 

Javier Luís Egaña: Caro:   Muy bellas tus palabras de despedida de Pablo P. Un leal y honorable compañero en mis años en IPS. Con él fuimos , a los pocos meses de llegar a Roma,  a conocer Ascoli Piceno y sus fiestas medievales. Un abrazo, JL

 

 

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