El Sur Global está en auge, pero ¿qué es exactamente el Sur Global?

Por Jorge Heine* 

La falta de voluntad de muchos países líderes de África, Asia y América Latina para apoyar la posición de la OTAN en la guerra en Ucrania ha vuelto a poner en la palestra el término “Sur Global” 

“¿Por qué gran parte del Sur Global apoya a Rusia?” fue un titular reciente; “Ucrania corteja al ‘Sur Global’ para desafiar a Rusia”, fue otro. 

¿Qué significa este término y por qué ha adquirido tanta vigencia en los últimos años? 

El Sur Global se refiere a países que a veces se describen como «en desarrollo», «menos desarrollados» o «subdesarrollados». Muchos de estos países, aunque no todos, se encuentran en el Hemisferio Sur, principalmente en África, Asia y América Latina. 

En general, son más pobres, tienen mayores niveles de desigualdad de ingresos, una menor esperanza de vida y condiciones de vida más difíciles que los países del “Norte Global”, es decir, las naciones más ricas que se encuentran principalmente en América del Norte y Europa, con algunas adiciones en Oceanía y otros lugares. 

Más allá del ‘Tercer Mundo’ 

El término Sur Global parece haber sido utilizado por primera vez en 1969 por el activista político Carl Oglesby. Escribiendo en la revista católica liberal Commonweal, Oglesby señaló que la guerra en Vietnam fue la culminación de una historia de “dominio del norte sobre el sur global”. 

Pero fue solo después de la desintegración de la Unión Soviética en 1991, que marcó el final del llamado «Segundo Mundo», que el uso del término se generalizó. 

Hasta entonces, el término más común para las naciones en desarrollo, países que aún estaban en vías de industrializarse, era «Tercer Mundo». 

Ese término fue acuñado por Alfred Sauvy en 1952, en analogía con los tres estamentos históricos de Francia: la nobleza, el clero y la burguesía. El término “Primer Mundo” se refería a las naciones capitalistas avanzadas; el “Segundo Mundo”, a las naciones socialistas dirigidas por la Unión Soviética; y el “Tercer Mundo”, a las naciones en desarrollo, muchas en ese momento todavía bajo el yugo colonial. 

El libro de 1964 del sociólogo Peter Worsley, “El Tercer Mundo: una nueva fuerza vital en los asuntos internacionales”, popularizó aún más el término. El libro también tomó nota del «Tercer Mundo» como columna vertebral del Movimiento de Países No Alineados (NOAL),  fundado sólo tres años antes en respuesta al sistema bipolar de la Guerra Fría. 

Aunque la visión de Worsley de este “Tercer Mundo” era positiva, el término se asoció con países marcados por pobreza, miseria e inestabilidad. “Tercer Mundo” se convirtió en sinónimo de repúblicas bananeras gobernadas por dictadores de poca monta, una caricatura difundida por los medios occidentales. 

La caída de la Unión Soviética, y con ella el fin del llamado Segundo Mundo, sirvió de pretexto para que el término “Tercer Mundo” también desapareciera. El uso del término cayó rápidamente en la década de 1990.

Mientras tanto, los términos «desarrollados», «en desarrollo» y «subdesarrollados» también enfrentaron críticas por presentar a los países occidentales como el ideal, y al resto coatrasados. 

Cada vez más, el término usado para referirse a ellos fue de “Sur Global” , con una connotación más neutral . 

Geopolítico, no geográfico 

El término “Sur Global” no es geográfico. De hecho, los dos países más grandes del Sur Global, China e India, se encuentran completamente en el hemisferio norte. 

Más bien, su uso denota un conjunto de características políticas, geopolíticas y económicas comunes.

Los países del Sur Global fueron en su mayoría víctimas del imperialismo y el dominio colonial, con los países africanos como el ejemplo más visible de ello. Esto les da una perspectiva muy diferente sobre lo que los teóricos de la dependencia han descrito como la relación entre el centro y la periferia en la economía política mundial o,en términos más sencillos, la relación entre “Occidente y el Resto”. 

Dada la desequilibrada relación entre muchos de los países del Sur Global y el Norte, tanto durante la era del imperialismo como durante la Guerra Fría, no es de extrañar que hoy en día muchos opten por no alinearse con ninguna de las grandes potencias. 

Y mientras que los términos «Tercer Mundo» y «subdesarrollo» transmiten imágenes de impotencia económica, eso no es el caso para el «Sur Global». 

Desde principios del siglo XXI, un “giro en la riqueza” (en la expresión del Banco Mundial )del Atlántico Norte a Asia Pacífico, ha trastocado gran parte de la sabiduría convencional sobre dónde se generan las riquezas del mundo .

Para 2030, se proyecta que tres de las cuatro economías más grandes serán del Sur Global, en el siguiente orden :  China, India, Estados Unidos e Indonesia. El PIB en términos de paridad de poder adquisitivo de las naciones que integran el grupo BRICS dominadas por el Sur Global (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) ya supera al del club G7 del Norte Global. Y hoy por hoy hay más multimillonarios en Beijing que en la ciudad de Nueva York. 

El Sur Global en marcha 

Este cambio económico ha ido de la mano con una mayor visibilidad política. Los países del Sur Global se están imponiendo cada vez más en la escena mundial, ya sea mediante las gestiones de China en el acercamiento de Irán y Arabia Saudita o el intento de Brasil de impulsar un plan de paz para poner fin a la guerra en Ucrania. 

Este cambio en el poder económico y político ha llevado a expertos en geopolítica como Parag Khanna y Kishore Mahbubani a escribir sobre la inminencia del “siglo del Asia”. Otros, como el politólogo Oliver Stuenkel , han comenzado a hablar de un “Mundo Post-Occidental”. 

En todo caso, poca duda cabe que el Sur Global ha adquirido una vigencia política y económica que los “países en desarrollo” y el “Tercer Mundo” nunca tuvieron.

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*Jorge Heine es director interino del Centro para Estudios del Futuro, y profesor de Relaciones Internacionales en la Escuela Pardee de Estudios Globales, Universidad de Boston.