EDITORIAL – EL PAÍS
El Gobierno de Rohani mantiene el rumbo aperturista en un país clave en Oriente Próximo
La formación del nuevo Gobierno del presidente iraní Hasan Rohani no parece alumbrar grandes cambios en el escenario político del país, dato esencial en el conflictivo escenario de Oriente Próximo e imprescindible para proseguir con el levantamiento de sanciones internacionales sellado hace dos años entre Teherán y Washington en el marco de las negociaciones sobre el programa nuclear del país persa.
El moderado Rohani, reelegido en mayo, envió ayer al Parlamento la lista con los nombres de su nuevo gabinete, en el que por el momento solo cambian ocho ministros, pero en el que, pese al llamamiento hecho por activistas durante las últimas semanas, las mujeres solo ocupan lugares secundarios —como algunas vicepresidencias—. El Parlamento, con fuerte presencia también de las fuerzas ultraconservadoras y contrarias al diálogo con Occidente, tendrá que pronunciarse a partir de la semana que viene sobre los ministros del Ejecutivo.
El mensaje lanzado por el presidente con su nuevo gabinete deja un poso de previsibilidad y estabilidad tanto hacia dentro como hacia fuera. Hacia dentro, encaja con la confianza depositada en las urnas por los iraníes, que anhelan cierta apertura y recelan del legado inmovilista dejado por el predecesor de Rohani, el ultra Mahmud Ahmadineyad.
El actual jefe de Gobierno mantiene además el rumbo aperturista, pese a las críticas que ha recibido del ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán. La apertura tiene difícil freno, al menos en el plano económico, como demostró este lunes el acuerdo firmado entre Teherán y el gigante del automóvil francés Renault por un valor de 660 millones de euros.
Hacia fuera, lo fundamental es que Rohani mantiene abierto el diálogo, aunque no sin ruido, sobre todo tras las nuevas sanciones firmadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, por supuesta violación del acuerdo nuclear. 10 AGO 2017
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Anexo:
Exoficial de CIA alerta a Trump de consecuencias de invadir Irán
HispanTV.com
La desastrosa consecuencia de la invasión estadounidense a Irak sería un juego de niños en comparación con lo que pasaría en una agresión militar a Irán.
Es la advertencia lanzada el miércoles por el exoficial de alto rango de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés) Emile Nakhleh, mediante una carta escrita en el portal Lobelog en la que critica las ansias del presidente de EE.UU., Donald Trump, y sus partidarios iranófobos por romper con el pacto nuclear iraní conocido internacionalmente como el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés), para así invadir militarmente al país persa.
Así pues el autor lamenta el hecho de que, al parecer, el presidente de EE.UU. no haya tomado nota de la desastrosa invasión del expresidente estadounidense George W.Bush a Irak, ya que este ignoró las continuas advertencias que le hicieron los servicios de Inteligencia norteamericanos sobre las dinámicas tribales posteriores a la invasión y el cambio de régimen en el país árabe.
Es más, en primer lugar, Irán no es Irak, señala Nakhleh, porque Irak, como país, fue creado por los británicos después de la I Guerra Mundial.
Al contrario, continúa, Irán, que emergió como un Estado-nación moderno a principios del siglo XVI, tiene una gran población, una cultura rica y orgullosa, y un Ejército sofisticado y comprometido. De ahí que si Trump decidiera invadir Irán, el Ejército estadounidense no podría darse el lujo de propinar fácilmente una paliza como la que le dio a un ejército que tuvo que defender a un líder concreto y a su partido baasista, dado que los militares iraníes y el pueblo lucharían por Irán, independientemente de la naturaleza de su régimen, subraya Nakhleh.
“Si los Estados Unidos emprendieran otra guerra equivocada contra otro país musulmán, hundiendo a nuestro país en otro conflicto abierto en el Oriente Medio para satisfacer las presiones de Arabia Saudí, Israel y los fabricantes de armas estadounidenses, harían que Irak pareciera un juego de niños”, advierte.
Hace una semana que Trump promulgó nuevas sanciones que apuntan, entre otros, al programa iraní de misiles, a pesar de que él mismo, días antes, ratificó el cumplimiento de Teherán de sus compromisos pactados en el acuerdo nuclear.
Irán asegura que esa nueva muestra de hostilidad estadounidense viola los artículos 26, 28 y 29 del acuerdo, además de asegurar que no tiene las manos atadas ante las sanciones de la Casa Blanca y que tiene una “amplia gama de opciones” para responder a los actos subversivos de EE.UU. contra el pacto. aaf/anz/ncl/rba / 10.08.17
