Editorial – El País
Los presupuestos de EEUU para 2019 disparan el gasto militar y la política antiinmigratoria
El presupuesto para 2019 presentado por Donald Trump confirma —por si todavía alguien lo necesitaba— los peores presagios sobre lo que va a ser el resto de su presidencia.
Un gasto militar disparado, con especial refuerzo de las fronteras y las fuerzas nucleares, unido a un gran aumento del déficit, con un drástico recorte en gasto social y cooperación internacional, más la ruptura de la promesa de contener los gastos es el plan con el que Estados Unidos continuará internándose en la senda de un aislamiento agresivo que resulta incomprensible para muchos de sus ciudadanos y para sus aliados.
Fiel a su estilo de promesas espectaculares, el mandatario presenta como programa estrella una inversión en infraestructuras de 200.000 millones de dólares en los próximos diez años que, en teoría, servirá de aglutinador para alcanzar un total de 1,5 billones entre fondos públicos y privados. Pero esto es sobre el papel, porque lo cierto es que nadie ha explicado cómo se puede financiar un plan tan ambicioso. Es más, Trump prometió que la inversión pública sería de 1 billón, y a la hora de la verdad lo ha dejado en cinco veces menos.
Mientras, en apenas menos de tres semanas, 700.000 inmigrantes registrados que llegaron a EE UU siendo niños se quedarán sin protección legal. Trump no ha incluido ninguna partida para los llamados dreamers en el presupuesto. La razón destila cinismo: lo ha hecho “para que los congresistas puedan debatir libremente y llegar a un acuerdo”.
Que la diplomacia vaya a tener un presupuesto 20 veces menos que su maquinaria militar revela la idea que tiene Trump del papel de EE UU en el mundo. El que las operaciones de paz y la aportación a la ONU se lleven la peor parte en los recortes aleja aún más a Washington del papel de valedor del orden multilateral que ha venido ejerciendo durante décadas. EE UU gastará más pero influirá menos.
Anexo:
Los alemanes ven a EEUU como el segundo país más peligroso para la paz mundial
Por EFE – Berlín
Una encuesta revela que los alemanes temen sobre todo a Corea del Norte, en un 73%, y después a EEUU en un 40%
EEUU es para los alemanes el segundo país que más amenaza la paz mundial, tan sólo por detrás de Corea del Norte, según una encuesta que apunta también que cerca de la mitad cree que Washington no es un socio fiable.
El estudio, realizado por el Instituto Demoscópico Allensbach y el Centro para la Estrategia y la Alta Dirección, sitúa a Corea del Norte como el Estado que más hace peligrar la paz mundial a juicio de los alemanes (73% de los encuestados), seguido por EEUU (40%), Irán (37%), Turquía (33%), Siria (30%), Rusia (28%), Afganistán (26%) e Israel (24 %).
Además, un 49% considera que EEUU no es un socio fiable en términos militares, en el contexto de la OTAN, por sólo un 24% que cree que Washington sí que es un aliado fiable y un 27% que se muestra indeciso.
Al ser preguntados por cuál es el aliado militar más importante de Alemania, un 41% responde que es EEUU, seguido muy de cerca por Francia, con un 37%.
Además, un 45% tiene una «gran o muy grande confianza» en la Alianza Atlántica.
Sólo un 18% de los alemanes, indica el informe, estima probable que su país se vea involucrado en una guerra o en una confrontación militar.
El principal riesgo internacional para Alemania es Estado Islámico (EI), según un 74% de los encuestados, seguido por los conflictos coreano (48%), ucraniano (37%) y palestino-israelí (29%), así como por la guerra en Siria (28%) y el enfrentamiento entre Arabia Saudí e Irán (20%).
El estudio también recoge que un 69% de los encuestados considera que el riesgo de que Alemania puede sufrir un atentado va a crecer en los próximos años y un 36% teme verse personalmente afectado por un ataque terrorista.
La encuesta se efectuó en la primera quincena de enero a una muestra representativa de más de 1.200 personas de más de 16 años mediante entrevistas personales.
