La organización emite un comunicado en el que denuncia «los obstáculos» con los que se encuentran las mujeres violadas en el acceso a la justicia
«Esta sentencia muestra que tanto la ley como el sistema judicial están fallando cruelmente a las víctimas de violación, y están agravando su trauma en España», explica Mónica Costa Riba, responsable de Campañas sobre Mujeres
Sobre el voto particular, asegura que «agrava aún más los daños causados por la sentencia»
Amnistía Internacional considera que la sentencia que condena a ‘la manada’ por un delito de abuso sexual y no de agresión sexual «muestra» los obstáculos con los que siguen encontrándose las mujeres «en el acceso a la justicia» cuando han sido violadas.
Entre ellos, «los estereotipos y las actitudes negativas entre jueces, abogados y policías sobre las mujeres, las niñas y las víctimas de violación», asegura la organización en un comunicado que recoge estas palabras de Mónica Costa Riba, responsable de Campañas sobre Mujeres.
En este sentido, Amnistía Internacional apuesta por la reforma legal que aborde la tipificación de los delitos contra la libertad sexual, pero asegura que «debe ir acompañada de una acción nacional para abordar los prejuicios, la culpabilización de la víctima y los mitos, manifestados a menudo por los mismos funcionarios encargados de prevenir las violaciones y permitir el acceso de las supervivientes a la justicia».
«Esta sentencia muestra que tanto la ley como el sistema judicial están fallando cruelmente a las víctimas de violación, y están agravando su trauma en España. Al sentar en el banquillo la conducta de las víctimas en lugar de las acciones de los acusados, transmite un peligroso mensaje. La ausencia de consentimiento es lo que tiene que importar, no si la víctima opuso resistencia física o no al ataque», argumenta Costa Riba.
La organización manifiesta como «una de las preocupaciones principales» el hecho de que, pese a que los jueces sí reconocieron en los hechos probados que la víctima no consintió y que estaba en estado de shock, ‘la manada’ fue absuelta del delito de agresión sexual, que según el Código Penal precisa de violencia e intimidación. » Los jueces concluyeron que la ausencia de consentimiento no bastaba para considerar el ataque una violación porque, en su opinión, no se habían utilizado violencia física ni intimidación. No es raro que las mujeres, en casos de ataques así, se queden paralizadas o no se resistan a sus atacantes, como sucedió en este caso específico en España. Algunas víctimas de violación reaccionan instintivamente de esa manera para protegerse de una violencia extrema o incluso para evitar que las maten», explica el comunicado.
Por otro lado, prosigue, el fallo «arroja luz» sobre la «injusticia» que, en su opinión, se produce cuando las definiciones de violación «están defasadas y van detrás de las normas internacionales». Según esas, la violación es sexo sin consentimiento sin necesidad de vincularlo al grado de violencia o fuerza que se dé. » Hasta ahora, nueve países de Europa han revisado sus definiciones de violación basadas en la ausencia de consentimiento, en lugar de en el uso de la violencia. Como ha quedado dolorosamente patente en este caso, España no es uno de esos países» .
Además, critica el voto particular del magistrado Ricardo González, que puso en duda a la víctima y vio en los vídeos sexo consentido, de cuyos comentarios asegura la organización que » muestran un alarmante desprecio por los derechos de las mujeres y las niñas y por la humanidad de la víctima. Sus argumentos agravan aún más los daños causados por la sentencia, y demuestran una preocupante falta de comprensión de qué constituye violación y de las diversas respuestas con que las víctimas pueden reaccionar a un ataque así».
La ONU lamenta que la sentencia de ‘la manada’ subestime la gravedad de las violaciones
La coordinadora ejecutiva de ONU Mujeres, Purna Sern, señala que la sentencia de ‘la manada’ emitida por la Audiencia de Navarra es «leve»
Naciones Unidas cree que este tipo de resoluciones judiciales incumplen las «obligaciones claras» en relación a los derechos de las mujeres
La coordinadora ejecutiva de ONU Mujeres, Purna Sern, ha lamentado que sentencias «leves» como la de ‘la manada’ «subestimen la gravedad» de las violaciones. Asimismo, considera que este tipo de resoluciones judiciales suponen un incumplimiento de las «obligaciones claras» que existen para que se respeten los derechos de las mujeres.
En un comunicado en el que Sern repasa la situación de diferentes países en relación a la ola del movimiento internacional #MeToo o #YoTambién, esta experta en género comenta que el acoso sexual forma parte de la violencia contra las mujeres y considera que los culpables deben «rendir cuentas». Por ello, denuncia que «la impunidad por las violaciones de los derechos humanos impregna la cultura de la violación, culpa y juzga a las víctimas».
La sentencia emitida el pasado 26 de abril por la Audiencia de Navarra, que consideró que no hubo violación y condenó a ‘la manada’ a 9 años por abuso sexual porque no hubo «golpes o desgarros», ha generado una gran indignación social, provocando una ola de movilizaciones en España y en el resto de Europa. Este mismo miércoles, entre las celebraciones por el Dos de Mayo, día de la Comunidad de Madrid, centenares de personas se han manifestado en la Puerta del Sol.
Tras la publicación de la sentencia y el rechazo generalizado que ésta despertó, especialmente por el voto particular emitido por el juez Ricardo González, que dudó del testimonio de la víctima y pidió la absolución de los condenados, el Gobierno anunció su voluntad de revisar los delitos sexuales en el Código Penal. Moncloa responsabilizó de los posibles errores en la tipificación de los delitos sexuales al Gobierno de Felipe González, ignorando las ocasiones en las que el PP ha tocado el Código Penal sin revisarlos.
Texto del comunicado de Amnistía Internacional
Absolución por violación en grupo en Pamplona
Miles de personas se han echado a las calles en los últimos días en diferentes puntos de España después de que cinco hombres acusados de violar en grupo a una mujer de 18 años en 2016 fueran absueltos el jueves pasado de “agresión sexual”, cargo que incluye la violación. En su lugar, los acusados fueron declarados culpables del cargo más leve de “abusos sexuales” y condenados a nueve años de prisión. La gente protesta indignada por el hecho de que no fueran declarados culpables de violación y por la manera en que tanto la ley como el sistema de justicia han fallado a la víctima. Las personas que se manifiestan expresan sonoramente su solidaridad con ella.
Una de las preocupaciones principales es que, pese a que los jueces reconocieron que la mujer no había dado su consentimiento al ataque sexual, y reconocieron que estaba en estado de shock en aquellos momentos y había adoptado una actitud pasiva y sumisa porque tenía miedo, aun así declararon a los hombres inocentes del delito de violación. Los jueces concluyeron que la ausencia de consentimiento no bastaba para considerar el ataque una violación porque, en su opinión, no se habían utilizado violencia física ni intimidación, requisito necesario para que se considere que se ha cometido delito de violación en virtud de la actual legislación española. No es raro que las mujeres, en casos de ataques así, se queden paralizadas o no se resistan a sus atacantes, como sucedió en este caso específico en España. Algunas víctimas de violación reaccionan instintivamente de esa manera para protegerse de una violencia extrema o incluso para evitar que las maten.
La sentencia fue dictada por tres jueces, uno de los cuales emitió un voto particular discrepante en el que alegaba que los hombres debían ser considerados inocentes incluso del delito más leve. En sus alegaciones afirmaba que, puesto que la víctima no había expresado una negación explícita, la ausencia de un “no” y de resistencia física significaban que tenía que haber consentido.
Mónica Costa Riba, responsable de Campañas sobre Derechos de las Mujeres de Amnistía Internacional, ha declarado:
“Los comentarios realizados por el juez discrepante muestran un alarmante desprecio por los derechos de las mujeres y las niñas y por la humanidad de la víctima. Sus argumentos agravan aún más los daños causados por la sentencia, y demuestran una preocupante falta de comprensión de qué constituye violación y de las diversas respuestas con que las víctimas pueden reaccionar a un ataque así.”
“Esta sentencia muestra que tanto la ley como el sistema judicial están fallando cruelmente a las víctimas de violación, y están agravando su trauma en España. El sentar en el banquillo la conducta de las víctimas en lugar de las acciones de los acusados, transmite un peligroso mensaje. La ausencia de consentimiento es lo que tiene que importar, no si la víctima opuso resistencia física o no al ataque.”
“La sentencia arroja luz sobre la injusticia que se produce cuando las definiciones de violación están desfasadas y van por detrás de las normas internacionales. Según las normas internacionales de derechos humanos, las relaciones sexuales no consentidas constituyen violación. Hasta ahora, nueve países de Europa han revisado sus definiciones de violación basadas en la ausencia de consentimiento, en lugar de en el uso de la violencia. Como ha quedado dolorosamente patente en este caso, España no es uno de esos países.”
“Lo que muestra también esta sentencia es que, aunque se necesita urgentemente una reforma de la definición jurídica de violación, sigue habiendo otros obstáculos en el acceso de las mujeres a la justicia cuando han sido violadas. Entre ellos se encuentran los estereotipos y las actitudes negativas de jueces, abogados y policías hacia las mujeres, las niñas y las víctimas de violación. La reforma legal debe ir acompañada de una acción nacional para abordar los prejuicios, la culpabilización de la víctima, los estereotipos y los mitos, manifestados a menudo por los mismos funcionarios encargados de prevenir las violaciones y permitir el acceso de las supervivientes a la justicia.”
“Los políticos y los responsables de la toma de decisiones deben escuchar las voces de quienes reclaman reformas legales y mejoras en el sistema jurídico para garantizar el derecho de las víctimas de violación a acceder a la justicia. Confiamos en que quienes ejercen el poder escuchen esas voces y emprendan las acciones que se necesitan con urgencia.”
Información complementaria
Los hechos juzgados tuvieron lugar una noche de julio de 2016 en la ciudad de Pamplona, durante las famosas fiestas de San Fermín. Los cinco hombres se ofrecieron a acompañar a la mujer a su coche pero, en lugar de eso, la arrastraron a un portal donde la sometieron a diferentes formas de penetración, a veces de forma simultánea, y sin preservativo. Tras el ataque, se marcharon dejando a la mujer medio desnuda en el portal. Antes de marcharse, uno de ellos le robó el teléfono. Los hombres filmaron el ataque y lo compartieron en un grupo de Whatsapp. Las grabaciones fueron examinadas por los jueces como prueba clave. La fiscalía había pedido una pena de casi 23 años por violación en grupo y otros cargos.
Todas las partes (la fiscalía, la víctima y los cinco acusados) han anunciado que recurrirán la sentencia.
Sólo nueve países europeos de los 33 que componen el Espacio Económico Europeo (EEE) reconocen que las relaciones sexuales sin consentimiento constituyen violación —considerando por separado las tres jurisdicciones de Reino Unido—. Se trata de Inglaterra y Gales, Escocia, Irlanda del Norte y la República de Irlanda, además de Bélgica, Chipre, Luxemburgo, Alemania y, más recientemente, Islandia. 3 de mayo de 2018
