Nueva Constitución chilena, “un nuevo estándar global” 

Por Mesa de noticias de El Mostrador

Influyentes economistas y pensadores de talla mundial elogian la Nueva Constitución y afirman que establece “un nuevo estándar global” 

«Nosotros, economistas y científicos sociales de todo el mundo, elogiamos la Convención Constitucional chilena y el visionario documento que ha producido para asegurar el crecimiento sostenible y la prosperidad compartida para Chile», señalan en un comunicado economistas que componen lo más granado del progresismo internacional. En la misiva señalaron que la propuesta de nueva Carta Magna «crea un marco legal que logrará preparar a Chile para un nuevo siglo de crecimiento equitativo, con disposiciones para atraer inversiones, proteger la estabilidad financiera y promover el desarrollo de todos los chilenos». Asimismo, indicaron que «el mundo tiene mucho que aprender del ejemplar proceso de la convención y del visionario producto que Chile votará en su plebiscito de septiembre». Entre los firmantes se encuentra Mariana Mazzucato, una «los tres pensadores más importantes sobre innovación», según The New Republic; Ha-Joon Chang, director del Centro de Estudios del Desarrollo de la Universidad de Cambridge; Thomas Piketty, profesor asociado de la Escuela de Economía de Francia; y la cientista social Isabel Ortiz, exdirectora de la OIT. También la firma la economista de la India, Jayati Ghosh, Premio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo; Philip G. Alsto, Relator Especial de Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias y Jomo Kwame Sundaram,, miembro de la junta directiva del Instituto de Investigación de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Social, en Ginebra, entre otros influyentes actores de prestigio mundial.

Economistas y científicos sociales, representantes del progresismo internacional, respaldaron en un comunicado la propuesta de nueva Constitución -que se plebiscitará el 4 de septiembre- y elogiaron el trabajo de la Convención Constitucional.

Entre los firmantes de la declaración, se encuentran los economistas Mariana Mazzucato -The New Republic la consideró en 2013 como una de «los tres pensadores más importantes sobre innovación»-, Ha-Joon Chang -director del Centro de Estudios del Desarrollo de la Universidad de Cambridge-, Thomas Piketty -profesor asociado de la Escuela de Economía de Francia-, y la cientista social Isabel Ortiz -exdirectora de la OIT- . También la firma la economista de la India, Jayati Ghosh Premio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo; Philip G. Alsto, Relator Especial de Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias; Jomo Kwame Sundaram,, miembro de la junta directiva del Instituto de Investigación de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Social, Ginebra, entre otros influyentes actores de prestigio mundial.

«Nosotros, economistas y científicos sociales de todo el mundo, elogiamos la Convención Constitucional chilena y el visionario documento que ha producido para asegurar el crecimiento sostenible y la prosperidad compartida para Chile», señalaron en el texto.

En el documento, relevaron que la propuesta de nueva Carta Magna «establece un nuevo estándar mundial en su respuesta a las crisis del cambio climático, la inseguridad económica y el desarrollo sostenible».

A su vez, comentaron que las «disposiciones económicas de la (nueva) Constitución representarán avances graduales pero sustanciales para el pueblo de Chile».

«El enfoque de género de la Constitución supone un gran avance en el modelo económico de desarrollo. Por primera vez, una Constitución reconoce el trabajo del cuidado, la reproducción social y la salud de las mujeres como fundamentales para las perspectivas de la economía», agregaron.

En esa línea, señalaron que el «enfoque de los servicios públicos y la seguridad social es otra fuente de inspiración».

«Al establecer nuevas instituciones para la prestación de servicios públicos universales como la educación, la salud y la seguridad social, Chile aplica con éxito las lecciones de la historia reciente que muestran la importancia de estos servicios tanto para la resistencia económica a corto plazo como para el crecimiento económico a largo plazo», destacaron.

Además, apuntaron que los mandatos de política fiscal de la Constitución «prometen hacer frente a la desigualdad económica de Chile, que se encuentra entre las más altas de la OCDE», al tiempo que «se elevan los ingresos del país a los estándares de la OCDE, se reduce la dependencia de las rentas extractivas y se contribuye a la sostenibilidad de las finanzas públicas».

Respecto al enfoque del trabajo en la propuesta constitucional, los firmantes sostuvieron que «representa una respuesta importante y democrática a nuestro tiempo. Al consagrar los derechos al trabajo y la acción colectiva, la Constitución pretende corregir la crisis de precariedad que afecta a las economías de todo el mundo». 

Sobre el Banco Central en la nueva Constitución, señalaron que «establece un nuevo punto de referencia mundial. Al consagrar un mandato que tiene en cuenta la estabilidad financiera, la protección del empleo y el cuidado del medio ambiente, la Constitución establece un marco responsable para la banca central adecuado para el siglo XXI».

Por último, señalaron que la nueva Carta Magna «crea un marco legal que logrará preparar a Chile para un nuevo siglo de crecimiento equitativo, con disposiciones para atraer inversiones, proteger la estabilidad financiera y promover el desarrollo de todos los chilenos».

«El mundo tiene mucho que aprender del ejemplar proceso de la convención y del visionario producto que Chile votará en su plebiscito de septiembre», enfatizaron al final del documento.