Juzestán: De tierra de Oro Negro y Azul al cataclismo medioambiental
Por Nazanin Armanian* «¡Oh Ahura Mazda! Protege este país de dos monstruos: ¡la sequía y los hipócritas!» pidió el emperador Darío El Grande a Dios inmortalizado en una de las inscripciones de Persépolis.
