Cuando la nave se hunde…
Por Federico Mayor Zaragoza* De pronto, escribió Leonardo Da Vinci, ya no hay a bordo ricos o pobres, jóvenes o ancianos, blancos o negros… sólo pasajeros afanados, trabajando en común para sobrevivir, para evitar el naufragio. Ese es el consejo que ahora deberíamos difundir por…
