Multilateralismo y unilateralismo

Renuncia el Rector de la Universidad para la Paz de la ONU

Universidad para la Paz (UPaz) – Sur y Sur

«Sin Consejo no puedo gobernar»

No es una despedida, sino una denuncia. Francisco Rojas Aravena, Rector de la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas, anunció su renuncia con efecto a partir del 31 de octubre de 2026. La razón, puesta por escrito en una extensa carta a la comunidad académica, es una sola: el Consejo que debería gobernar la universidad nunca llegó a completarse, y sin Consejo el Rector no tiene las facultades para hacer su trabajo.

La Universidad para la Paz, con sede central en Costa Rica, fue creada en 1980 por la Asamblea General de la ONU mediante la resolución 35/55. Forma expertos en derecho internacional, mediación y resolución de conflictos, y cuenta con sedes y programas en África, Asia, América Latina y Europa. En Italia opera en Roma, donde trabaja sobre inteligencia artificial y paz y sobre diálogo interreligioso, y en Turín, donde forma juristas contra el crimen organizado junto con UNICRI, el instituto de la ONU de investigación sobre el delito.

Su Estatuto prevé un Consejo de 17 miembros. Diez los nombra el Secretario General de las Naciones Unidas; otros corresponden a la UNESCO y al Gobierno de Costa Rica. Esos nombramientos están detenidos. En Nueva York se espera la elección del próximo Secretario General, la UNESCO acaba de cambiar de dirección, en Costa Rica se instaló un nuevo gobierno. El resultado es un órgano que no puede reunirse ni deliberar.

«No es posible aprobar los presupuestos, tomar nota de las auditorías, aprobar nuevas sedes académicas o promover medidas de emergencia», escribe el Rector. Tampoco los recortes de gasto que la caída de la cooperación internacional haría necesarios. Una situación que Rojas Aravena califica de «sin precedentes» en la historia de la universidad.

El relevo en la cúpula, por lo demás, ya estaba programado. En la reunión del Consejo celebrada en Roma el 19 y 20 de junio de 2025 se había aprobado el procedimiento de selección del nuevo Rector, con inicio previsto para mayo de 2026. El procedimiento nunca arrancó, porque faltaban los consejeros que debían gestionarlo. La renuncia sirve precisamente para desbloquear el mecanismo: desde el 19 de octubre la gestión ordinaria pasa al Vicerrector Juan Carlos Sainz-Borgo, a quien el Consejo, una vez reconstituido, deberá confirmar como Rector interino antes de reabrir la selección.

En la carta el Rector no oculta las tensiones internas. Cuenta que en las últimas semanas se reunió con docentes, personal, estudiantes y egresados, que escuchó críticas y que tomó decisiones impopulares. «Los cambios no son bien recibidos, generan resistencias», admite. Pero añade que no concibe una forma de ejercer el cargo sin el pleno apoyo de sus colegas. Rechaza en cambio, en un documento anexo, las acusaciones contenidas en un comunicado anónimo que circuló en las últimas semanas, que califica de falsas y difamatorias.

Sobre el balance del mandato, los números hablan por sí solos. Todas las maestrías del campus central están acreditadas por el ente nacional costarricense SINAES y por instituciones europeas. En septiembre de 2021 se inauguró un campus en Somalia: el actual Presidente somalí obtuvo su doctorado en la UPAZ. Desde 2020 hay un doctorado en Pekín. El programa Asia Peace Scholar, apoyado por la Nippon Foundation, ha graduado a unas quinientas personas. En Colombia, una sede en Bucaramanga desde 2021 y una maestría sobre posconflicto en Cali. Con ACNUR y la OIM, un proyecto humanitario que permitió a cientos de centroamericanos rehacer su vida en otros países.

El vínculo con Italia fue uno de los hilos del rectorado. Al último seminario AI4Peace de Roma llegó un mensaje del papa León XIV sobre la ética y el «desarme» de la inteligencia artificial. La maestría en diálogo interreligioso, que reúne a estudiantes judíos, cristianos y musulmanes, nació con el apoyo de la Liga Mundial Musulmana y con un memorando de entendimiento firmado entre la Santa Sede y la UPAZ bajo el papa Francisco, con quien Rojas Aravena mantuvo más de una conversación.

«Mi compromiso con la Universidad permanece inalterado», concluye el Rector, que en las próximas semanas preparará los informes de gestión que entregará al futuro Consejo. Y cierra con el lema de la universidad: «Si quieres la paz, trabaja por la paz».

La pelota, ahora, está en Nueva York.

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